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lunes, 25 de mayo de 2009

CONTINÚA
EL CAOS CAPITALISTA



Eduardo Andrade Bone
Argenpress

Desde los círculos económicos y financieros de la Unión Europea, se despliegan grandes esfuerzos por hacerle creer a la opinión pública, que se están produciendo signos de recuperación económica, como una forma de minimizar los costos que ha generado y seguirá produciendo el descalabro económico y financiero que vive el sistema capitalista en sus diversas expresiones y a escala mundial.
Sin embargo, lo cierto es que en la vieja Europa el ejército de desempleados sigue creciendo de forma alarmante y la contracción del producto interno bruto ya casi se encuentra por los suelos. Por ejemplo, en países como España la crisis económica de los capitales ha puesto termino a la existencia de más de 100.423 empresas, lo que representa la desaparición del 7,1% de las empresas españolas en un año, de acuerdo a los antecedentes hechos públicos por la Confederación Nacional de Autónomos y Microempresas (Conae).
Ahora los efectos y consecuencia de la crisis generada por la mafias del mundo financiero norteamericano y europeo, según señalan directivos del Banco Alemán recién esta comenzando a afectar la destrucción de empleos. Además porque el mundo empresarial en sus diversos niveles, no tiene ninguna disposición en contribuir a superar la crisis en beneficio del bien común. Recordemos que fuentes económicas europeas nos indican que la cesantía estaría alcanzando los 20 millones de nuevos parados, tan solo en el viejo continente.
De allí que ante la anarquía económica existente en la toma de medidas, tanto en Europa, Estados Unido y Japón no se observan signos de recuperación económica reales y a cada paso surgen efectos colaterales imprevistos y difíciles de manejar o reordenar. Para muestra un “botón”, el Producto Interior Bruto (PIB) de la zona del euro y de la Unión Europea (UE) descendió en el primer trimestre un 2,5%, el mayor descenso desde que Eurostat inició la serie histórica en 1995. Ahora todos los pronósticos siguen indicando que la caída del PIB a escala de las economías antes mencionadas, seguirá desplomándose.
Es tal además el cúmulo de contradicciones existentes en los “iluminados” y expertos económicos del mundo capitalista, que aún no saben con certeza como resolver la crisis y el tiempo que esta durara o hasta donde la extenderán, o lo que se busca generar con ella. De allí que todos los “paquetes de medidas” implementados por los gurúes del sistema capitalista en beneficio de los especuladores y la mafias que componen el sistema financiero internacional, no ha hecho otra cosas que empeorar la situación a escala global.
Pero si ha dejado al descubierto lo corrupto que se encuentra su sistema económico en sus más diversos niveles. Por ejemplo, y nos volvemos a remitir a España, Caja Madrid adquirió en abril un BMW serie 7 blindado por valor de 510.717 euros para que su presidente, Miguel Blesa, pueda ser trasladado de forma segura, según dan a conocer medios de prensa del país ibérico. La adquisición del BMW se produce también en un momento en que la cuarta entidad financiera del país ha presentado un nivel de morosidad en el primer trimestre que ronda el 5%, uno de los más altos del sector.
Otro ejemplo de la corrupción en los altos niveles del mundo financiero español y que también se da en el resto de Europa. Los ejecutivos de Caja Castilla-La Mancha por parte del Banco de España, no han renunciado a sus lujosos privilegios disfrutando de automóviles oficiales con chofer, uso exclusivo de las tarjetas VISA oro con fondos indefinidos y sueldos multimillonarios con primas extras de todo tipo.
Mientras tanto los bancos continúan en apuros, el gobierno belga haciendo uso de los recursos públicos ha ido en el rescate de KBC que se encontraría al borde de la quiebra. Otras entidades bancarias golpeadas por la crisis son Natixis de capitales franceses, le siguen el Banco Popular, el Banco del Crédito Agrícola y el cuarto banco galo de propiedad de Caisse d’Epargne, también se encuentra en apuros.
Mientras tanto las entidades financieras continúan anunciado el despido de sus empleados, como es el caso de American Express ha dado a conocer el despido de unos 4.000 empleos, que equivale a un recorte del 6% de su plantilla, entre otras medidas con las que pretende ahorrar alrededor de 800 millones de dólares (unos 590 millones de euros) en lo que queda de año. O la industria alemana Schaeffler, dedicada a producir componentes para automóviles y que ha anunciado el despido de 4500 trabajadores.
En los países que forman parte de los epicentros principales de la crisis (EE.UU., UE y Japón) del capitalismo salvaje siguen cayendo las ventas del sector servicio, la morosidad de los ciudadanos que se encuentran endeudados por determinados tipos de créditos sigue creciendo. Los pedidos a las industrias que forman parte de la economía real sigue en descenso, las caídas en algunos países se remontan alrededor del 20% de la industria manufacturera en el transcurso de un mes.
Ahora los máximos directivo del Banco Mundial, del Fondo Monetario Internacional, del Banco Interamericano de Desarrollo y otras entidades del sistema capitalista mundial, viven en una incertidumbre permanente, sin saber a ciencia cierta, hacia donde se dirige la brújula del sistema. Ni siquiera ellos tienen claro cuando será el momento que se produzca una cierta recuperación económica. Y permanentemente usan un vocabulario de profetas o astrólogos, más que de economistas serios y responsables para enfrentar la crisis que ellos mismos han generado.
De allí que el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellic, Jean-Claude Trichet, director del Banco Central de Europa, y el Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Tim Geithner, en su encuentro secreto en Grecia, resolvieron que hay que seguir descargando la crisis en los estratos sociales de menores ingresos y en las capas medias endeudadas y cada vez más empobrecidas, hasta que no se vean visos de un crecimiento real de la economía mundial.
De allí que todas las medidas están dirigidas a salvar de una catástrofe mayor a todo el sistema económico y financiero del mundo capitalista a escala global, minimizar sus efectos en la economía real y reducir las peligrosas consecuencias sociales que se puedan derivar de la crisis.
Ahora en la vereda del frente, el movimiento sindical y sus dirigentes a escala global, se encuentra desconcertado ante la crisis, muchos de sus líderes se han arrodillado ante el capital neoliberal y sin una capacidad real de respuesta ante la avalancha de cesantía que están generando los que dirigen y controlan la economía capitalista mundial. Las mayores movilizaciones ante la crisis se han llevado a cabo en países como Grecia, Alemania o Francia, pero estas restan de tener el carácter de masas al cual estaba acostumbrada la clase trabajadora.
En países como Suecia, los dirigentes de los sindicatos más importantes y de la central obrera (LO), han terminado corrompidos antes las políticas económicas neoliberales implantadas en el país escandinavo.En el ámbito de la política propiamente tal, las fuerzas progresistas y de izquierda a escala mundial, se encuentran debilitadas y en muchos casos divididas, lo que les impide enfrentar como una sola fuerza a los representantes de los capitales y su crisis económica. Permitiendo así, que el sistema capitalista a escala mundial tengan el campo completamente libre para seguir golpeando con sus crisis a los estratos sociales de menores ingresos de los más diversos países del mundo.
24-05-09
EUROPA
SE HUNDE
En su Panorama Económico Mundial, publicado el 23 de abril último, el FMI advertía que Europa enfrenta una recesión más profunda y una recuperación más larga que EEUU y el resto del mundo. Como resultado, la Unión Europea (UE) se ha convertido en la región donde las perspectivas de que la crisis llegue pronto a su fin son más distantes, estimaba el FMI. Los últimos datos confirman dramáticamente esas previsiones, y revelan que la crisis recesiva se expande por toda Europa y el colapso financiero con desaceleración económica y desempleo se contagia aceleradamente tanto por las economías centrales del euro como por los países del Este que afrontan crecientes huelgas y protestas sociales con "amenazas a la gobernabilidad". Los últimos números publicados esta semana ratifican esa tendencia y agravan el escenario en las potencias más ricas.

Europa se hundió en la recesión durante el primer trimestre del año y en Japón se acentuaron las presiones deflacionarias a causa de la crisis económica mundial, con lo cual se reducen las posibilidades de recuperación de EEUU, que tuvo datos menos negativos, según las estimaciones de analistas económicos.
El Producto Interior Bruto (PIB) de la zona euro registró una contracción récord del 2,5% en el primer trimestre de este año respecto al trimestre anterior. La contracción es más profunda que en EEUU -1,6% en el mismo período- a pesar de que la crisis financiera empezó en la otra orilla del Atlántico. El Banco Central Europeo dijo que la recesión será al menos el doble de la prevista. Esta caída no tiene precedentes desde la Segunda Guerra Mundial, es decir desde hace más de medio siglo. El BCE prevé las primeras cifras de crecimiento para 2010, con un raquítico 0,2%. Se trata del cuarto retroceso consecutivo del PIB de ese espacio monetario formado por 16 países, y la caída es similar a la del conjunto de la Unión Europea (UE, 27 países).
El Producto Interior Bruto (PIB) de Alemania, la economía locomotora del euro, sufrió en el primer trimestre de 2009 un retroceso del 3,8%, lo que confirma que este país se encuentra sumido en la mayor recesión desde la Segunda Guerra Mundial. Además, este viernes, se informó que Francia, la otra gran "locomotora" económica europea, ya está también en recesión. La economía francesa entró oficialmente en recesión al caer por segundo trimestre consecutivo. Además, los datos de Eurostat, la Oficina Europea de Estadísticas, muestran un desempleo récord de la Eurozona y del conjunto de la UE. El PIB francés se contrajo un 1,2% en el primer trimestre y un 1,5% en el trimestre anterior, después de haber caído un 0,2% en el tercer trimestre de 2008 y 0,4% en el segundo, indicó el Instituto Nacional de Estadísticas y Estudios Económicos (INSEE). La economía gala destruyó en los tres primeros meses de 2009 más puestos de trabajo que en todo 2008, haciendo aumentar el desempleo en casi 150.000 personas desde principios de año.
Cifra que parece ridícula frente a la española, que en el mismo período ha dejado sin empleo a casi 800.000 personas. La economía de España, fuertemente aquejada por la crisis global, sufrió en el primer trimestre de 2009 su mayor contracción en 50 años, según cifras oficiales.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) informó el jueves pasado que el PIB (Producto Interno Bruto) cayó un 1,8% en relación con los últimos tres meses de 2008 y un 2,9% en comparación con el mismo periodo del año pasado. El INE aclaró que se trata de cifras preliminares y que los datos definitivos se conocerán la semana próxima. No obstante, los economistas advirtieron que se trata del peor retroceso de la economía de España desde 1950.
En cuanto a Gran Bretaña: "Sencillamente no sabemos, y nuestros modelos tampoco. La situación es de lo más imprevisible". Ése fue el inquietante mensaje que lanzó el Banco de Inglaterra en su último diagnóstico sobre la economía británica. Ni siquiera se conoce si ésta seguirá experimentando o no una contracción en 2010 y 2011. Lo mismo ocurre con la inflación, donde hay “riesgos significativos en ambas direcciones”. En cuanto a los bancos comerciales, se desconoce si disponen o no de capital suficiente, señala el Financial Times. Lo único que el Banco sabía a ciencia cierta durante la publicación el miércoles del informe trimestral sobre inflación era que la recuperación será lenta, afirma el diario londinense.
También caen las economías de Austria y Holanda un 2,8%, Italia un 2,4%, Grecia un 1,2% Eslovaquia un 5,4%, la República Checa un 3,4%, Bulgaria un 3,5%, Rumania un 2,6% y Hungría un 2,3%. Italia, en recesión desde el tercer trimestre de 2008, tuvo en el período enero-marzo de este año una contracción de 2,4% de su PIB. España ya había revelado el jueves un retroceso de 1,8% de su actividad en ese mismo período.
La publicación de esos datos provocaron una depreciación del euro frente otras divisas. La moneda europea se cotizaba a primeras horas de la tarde del viernes a 1,3576 unidades por dólar, frente a 1,3638 la víspera en Nueva York. El euro también caía a 95,27 yenes, frente a 95,20 el jueves. Los sindicatos europeos protestaron estos días -el viernes en Bruselas- en lo que ya llaman "manifestaciones paneuropeas" contra la pérdida de empleos. Las marchas se han producido también en Madrid, Praga y Berlín. Las malas noticias para el empleo continúan, después de que la británica British Telecom anunciara el despido de 15.000 trabajadores. La inflación se mantuvo en el 0,6% en abril y dio un respiro ante los temores de que acabe derivando hacia deflación, que haría mayor la pérdida de puestos de trabajo y más difícil la salida de la crisis. Aunque algunos países, como Francia y España, llevan dos meses viendo caer los precios.
El colapso en Europa del Este
La crisis sigue colapsando a Europa del Este, con contracciones en el primer trimestre de 2,3% en Hungría, 2,6% en Rumania y 3,5% en Bulgaria, el más pobre de la UE. El retroceso fue de 3,4% en República Checa. Los economistas advierten que la zona euro corre un riesgo mucho mayor de un deterioro más profundo que otras regiones debido a la aguda crisis económica, fiscal y política en Europa del Este, así como el deterioro en la calidad de los activos de sus bancos.
Las turbulencias económico financieras, y los disturbios sociales y sindicales ya se llevaron puestos a los gobiernos de Bélgica e Islandia, y comienzan a generar inestabilidad y principios de caos social en las primeras potencias del euro, como Francia y Reino Unido, además de arrasar con las ex naciones comunistas de Europa del Este, donde se han registrado algunas de las mayores movilizaciones de los últimos 20 años.
A medida que las consecuencias de la desocupación y el desplome del poder adquisitivo del salario se hacen sentir por toda Europa, la protesta baja a la calle en cada vez más países para expresar el descontento. El malestar social que generan la desocupación creciente y el deterioro de las condiciones salariales, así como el achicamiento de la capacidad de consumo, exacerba el estado de frustración colectiva, provoca pérdida de confianza en los políticos y alimenta las huelgas y protestas sociales que comienzan a extenderse por toda la geografía europea.
Hay un punto central de fricción entre las naciones desarrolladas del euro y los países del Este: Los bancos y corporaciones trasnacionales de las potencias centrales del euro son auxiliados con subsidios y proteccionismo estatal, en tanto que sus filiales situadas en Europa del Este no reciben esos beneficios y en consecuencia sufren la peor crisis recesiva de la región despidiendo trabajadores y deteriorando las condiciones laborales y el poder de consumo de las mayorías.
Las tensiones que salieron a flote en las últimas cumbres dejaron de manifiesto la dificultad de forjar una estrategia coherente para combatir una recesión que ha golpeado a los 27 miembros del bloque con fuerza desigual. Incluso los líderes de Europa Central y del Este, la zona más afectada por la crisis, mostraron divergencias acerca de los "planes de rescate".
En verdad el mayor peligro que enfrenta Europa Occidental, aparte de sus propios desequilibrios debidos a la crisis, es el enorme agujero en que se han convertido los países del Este. Esa región le debe a la banca de las naciones centrales europeas más de 1,5 billones de euros.
La crisis recesiva empieza a ejercer presión sobre los presupuestos de algunos gobiernos del euro, y en general de los países del Este, que aumentan sensiblemente sus gastos para estimular su economía en medio de una caída de sus recaudaciones tributaria por la desaceleración económica.
En ese escenario, las potencias dominantes del euro, cuyos bancos centrales y redes de bancos privados lideran el negocio con los rescates y "salvatajes financieros" entre los miembros del bloque, se muestran cada vez más renuentes a prestar dinero a los países cada vez más "insolventes" de Europa del Este.
Como dicen los operadores de Wall Street: "Los negocios son negocios, incluso durante la crisis", y el sionismo financiero de Europa y EEUU sólo prestan a quienes pueden pagar los intereses y devolver el capital.
Rebelión
24-05-09