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lunes, 4 de mayo de 2009

LA GRIPE
PORCINA
José Saramago
No sé nada del asunto y la experiencia directa de haber convivido con cerdos en la infancia y en la adolescencia no me sirve de nada. Aquello era más una familia híbrida de humanos y animales que otra cosa. Pero leo con atención los periódicos, oigo y veo los reportajes de radio y televisión, y, gracias a alguna lectura providencial que me ha ayudado a comprender mejor los bastidores de las causas primeras de la anunciada pandemia, tal vez pueda traer aquí algún dato que aclare a su vez al lector. Hace mucho tiempo que los especialistas en virología están convencidos de que el sistema de agricultura intensiva de China meridional es el principal vector de la mutación gripal: tanto de la “deriva” estacional como del episódico “intercambio” genómico. Hace ya seis años que la revista Science publicaba un artículo importante en que mostraba que, tras años de estabilidad, el virus de la gripe aviar de América del Norte había dado un salto evolutivo vertiginoso. La industrialización, por grandes empresas, de la producción pecuaria rompió lo que hasta entonces había sido el monopolio natural de China en la evolución de la gripe. En las últimas décadas, el sector pecuario se transformó en algo que se parece más a la industria petroquímica que a la bucólica finca familiar que los libros de texto en la escuela se complacen en describir…
En 1966, por ejemplo, se contaban en Estados Unidos 53 millones de cerdos distribuidos en un millón de granjas. Actualmente, 65 millones de puercos se concentran en 65.000 instalaciones. Eso significa pasar de las antiguas pocilgas a los ciclópicos infiernos fecales de hoy, en los que, entre el estierco y bajo un calor sofocante, dispuestos para intercambiar agentes patogénicos a la velocidad del rayo, se amontonan decenas de millones de animales con más que debilitados sistemas inmunitarios.
No será, ciertamente, la única causa, pero no puede ser ignorada. Volveré al asunto.
Continuemos. El año pasado, una comisión convocada por el Pew Research Center publicó un informe sobre la “producción animal en granjas industriales, en el que se llamaba la atención para con el grave peligro de que la continua circulación de virus, característica de las enormes varas o rebaños, aumentase las posibilidades de aparición de nuevos virus por procesos de mutación o de recombinación que podrían generar virus más eficientes en la transmisión entre humanos”. La comisión alertó también de que el uso promiscuo de antibióticos en las factorías porcinas – más barato que en ambientes humanos – estaba proporcionando el auge de infecciones estafilocóquicas resistentes, al mismo tiempo que las descargas residuales generaban manifestaciones de escherichia coli y de pfiesteria (el protozoário que mató a millares de peces en los estuarios de Carolina del Norte y contagió a decenas de pescadores).
Cualquier mejora en la ecología de este nuevo agente patogénico tendría que enfrentarse al monstruoso poder de los grandes conglomerados empresariales avícolas y ganaderos, como Smithfield Farms (porcino y vacuno) y Tyson (pollos). La comisión habló de una obstrucción sistemática de sus investigaciones por parte de las grandes empresas, incluidas unas nada recatadas amenazas de suprimir la financiación de los investigadores que cooperaron con la comisión. Se trata de una industria muy globalizada y con influencias políticas. Así como el gigante avícola Charoen Pokphand, radicado en Bangkok, fue capaz de desbaratar las investigaciones sobre su papel en la propagación de la gripe aviar en el sudeste asiático, lo más probable es que la epidemiología forense del brote de la gripe porcina choque contra la pétrea muralla de la industria del cerdo. Eso no quiere decir que no vaya a encontrarse nunca un dedo acusador: ya circula en la prensa mexicana el rumor de un epicentro de la gripe situado en una gigantesca filial de Smithfield en el estado de Veracruz. Pero lo más importante es el bosque, no los árboles: la fracasada estrategia antipandémica de la Organización Mundial de la Salud, el progresivo deterioro de la salud pública mundial, la mordaza aplicada por las grandes transnacionales farmacéuticas a medicamentos vitales y la catástrofe planetaria que es una producción pecuaria industrializada y ecológicamente sin discernimiento.

Como se observa, los contagios son muchos más complicados que el hecho de que entre un virus presumiblemente mortal en los pulmones de un ciudadano atrapado en la tela de intereses materiales y la falta de escrúpulos de las grandes empresas. Todo está contagiando todo. La primera muerte, hace ya largo tiempo, fue la de la honradez. Pero ¿podrá, realmente, pedírsele honradez a una transnacional? ¿Quién nos acude?
El Cuaderno de Saramago
30-04-09

miércoles, 29 de abril de 2009

LA CULPA
NO ES DE LOS CERDOS


Cabe recordar que antes de los cerdos fueron los pollos, las terneras y las ovejas las especies que afectaron a los humanos. Todas ellas son parte de una industria alimentaria que funciona a escala global. No se trata de una apología animalista. Se trata sobre todo de una constatación, de una denuncia y de una reivindicación de la soberanía, también en el terreno alimentario.

En definitiva, que el debate publico al respecto no está en el terreno de la ciencia, sino en el político. En ese contexto, antes de perderse en estériles debates sobre epidemiología, se debería mirar a la concepción de la alimentación como una industria más. Porque la culpa no es de esos cerdos, sino de otros que han convertido la alimentación en un activo más de mercado, sujeta a sus leyes y ajena a las de la naturaleza y la humanidad. Y no hay que ser ni vegetariano ni marciano para verlo.
EL CERDO NOS DEVUELVE
EL REGALO
Javier Sampedro
Los principales virus de la gripe porcina son H1N1 y H3N2, y los dos son regalos nuestros. El H1N1 se lo transferimos a los cerdos durante la primera gran pandemia del siglo XX, la gripe española de 1918. Y el H3N2 se lo pasamos en la tercera, la gripe de Hong Kong de 1968. Ambos son también hoy las dos grandes categorías de gripe estacional humana. El último informe sobre virus circulantes de influenza A en la población humana, publicado por los CDC de Atlanta (centros norteamericanos para el control de infecciones), determinó en EE UU un 90% de H1N1 y un 10% de H3N2. Y esos dos son los serotipos que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda para la vacuna convencional de la temporada 2009/2010. La razón es la misma que en el caso de los cerdos: las pandemias del siglo XX.

El virus de la gripe española era un H1N1. Fue un virus aviar hasta 1918, pero ese año saltó la barrera de las especies con tal ímpetu -infectó a la mitad de la población mundial y mató a 40 millones de personas- que pasada la furia se convirtió en la principal cepa de gripe humana estacional durante décadas.

La reconstrucción de un virus de la gripe española infectivo por Terrence Tumpey, de los CDC de Atlanta, y Adolfo García-Sastre, del Mount Sinai de Nueva York, acaba de permitir demostrar que el virus de 1918 es mortal en todos los mamíferos en que se ha probado -ratones, hurones, macacos- excepto en uno: el cerdo. Esto "refuerza la idea de que el virus se introdujo en la población de cerdos durante la gripe española de 1918, y que dio lugar a las cepas clásicas de H1N1 porcino", señalan los investigadores.

En 1979, un nuevo virus aviar H1N1 contagió a la población de cerdos del norte de Europa y se convirtió en la cepa dominante en las piaras del continente. El mismo subtipo se aisló después en pacientes europeos de gripe.
Las poblaciones de cerdos no sólo suelen tener virus "porcinos", sino también aviares, como el europeo de 1979. Guang-Zhi Tong y sus colegas del Instituto Veterinario de Shanghai acaban de mostrar que también es muy común que porten virus de la gripe humana. Tong ha secuenciado virus aislados de cerdos en las provincias de Guangdong y Henan. Ambos son H1N1. El de Guangdong desciende directamente de la gripe estacional humana de 2000, y el de Henan, de la típica de los primeros años ochenta. "Los virus H1N1 permanecen invariantes durante décadas en el cerdo", afirma Tong. "Los cerdos son reservorios de viejos virus humanos, listos para nuevas pandemias".

Si los cerdos se coinfectan con cepas humanas y aviares pueden servir como una coctelera para la creación de nuevos virus reordenados. Estas mezclas no sólo ocurren en Asia. Se han comprobado repetidamente en Europa y Estados Unidos. En 1998 surgió un virus H3N2 tripartito (humano / aviar / porcino) que desde entonces se ha propagado con éxito entre la cabaña porcina norteamericana. Tiene un derivado de segunda generación, creado por coinfección y reordenamiento con el virus porcino clásico H1N1. El resultado es un virus H1N1 tripartito (humano / aviar / porcino).

El H1N1 del brote mexicano tiene piezas genéticas no ya de tres, sino de cuatro virus donantes: uno humano, uno aviar norteamericano, uno porcino norteamericano y otro porcino euroasiático, una situación calificada de "inusual" por la contraalmirante Anne Schuchat, subdirectora de salud pública de los CDC. "De dónde rayos sacó todos esos genes, no lo sé", comenta en la revista Nature el virólogo Robert Webster, del Hospital Infantil St. Jude de Memphis, Tennessee, y consultor de la OMS, "pero es un verdadero super-barullo de virus". "Se ha andado mezclando por todas partes y su genética es muy complicada", añade otro virólogo, John McCauley, del Medical Research Council británico.

El hecho de que los casos fuera de México hayan sido leves por el momento no tranquiliza a los principales expertos. Tashiro Masato, virólogo del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas en Tokio y consultor de la OMS, recordaba ayer que incluso una mortalidad baja puede resultar fatal si la propagación es alta, como ocurrió en 1918. "Lo terrible es que este virus parece enormemente transmisible", dice Webster. En Nueva York, por ejemplo, hay 28 casos asociados a una sola escuela.

La mortalidad del virus de la gripe aviar H5N1, en los escasos saltos a humanos que se han dado en los últimos seis años, es de las más altas conocidas: del 61% (257 muertos de 421 infectados). El SARS manifestó un 17% (299 muertos de 1.755 infectados) en el brote de Hong Kong de 2003. La mortalidad de la gripe española no pasó del 2,5%, pero mató a 40 millones debido a su altísima propagación.

Las condiciones, sin embargo, son incomparables. El mundo estaba en guerra en 1918, con tropas moviéndose por todas partes, en barcos hacinados, o incubando el virus en hospitales de campaña, sin los actuales fármacos antivirales, ni los sistemas de atención ni de vigilancia epidemiológica.

El virus porcino había saltado a los humanos de vez en cuando. En Europa se han notificado 17 casos desde 1958, algunos en España. Los CDC registraban una persona infectada por virus porcino cada dos años hasta 2006, cuando el ritmo subió por alguna razón a cuatro infecciones anuales. Pero el caso más notable hasta ahora había sido el brote de 1976 en Fort Dix, Nueva Jersey, con 200 infecciones, 12 hospitalizaciones, 4 neumonías y un muerto.

La transmisión asintomática por contacto con los cerdos es probablemente mucho más común. En 1988 murió en EE UU una mujer embarazada de 32 años por un virus porcino H1N1. Al saber que había visitado una feria porcina cuatro días antes, los epidemiólogos tomaron muestras de los participantes y encontraron que el 76% tenía anticuerpos contra el virus porcino, aunque ninguna enfermedad grave. La paciente transmitió el virus a un enfermero, también sin consecuencias.
El País
29-04-09
Gripe porcina
IMPACTO ECONÓMICO
Redacción
BBC Mundo

El turismo es una de las principales fuentes de ingresos de México y podría verse afectado.
Crisis económica y ahora gripe porcina. Las finanzas mexicanas podrían resentir los efectos del brote que se ha desatado en la Ciudad de México y que ya ha cobrado vidas.

Durante meses México ha sufrido las consecuencias de la recesión global y algunos analistas pronosticaron -a principios de este año- que la economía del país podría decrecer más de 3%.
Pero esta cifra podría aumentar si el brote de gripe porcina se convierte en epidemia.
Son dos los aspectos que impactarían negativamente la economía mexicana.

Por un lado, está el sector de servicios, principalmente el turismo, que aporta al presupuesto de México poco más de US$13.000 millones anuales, lo que equivale a un 8% del Producto Interno Bruto (PIB).

El temor es que menos turistas viajen a México por miedo a la eventual epidemia y esto provoque una disminución en los ingresos que capta este sector. En este momento varios países han pedido a sus ciudadanos que extremen precauciones si viajan al país latinoamericano, pero ninguno ha prohibido viajar a este destino.

Pérdidas económicas

La segunda preocupación está relacionada con el mercado interno. La Ciudad de México, el principal motor económico del país, se encuentra semiparalizada. Se han suspendido conciertos, se han cerrado salas de cine y se han prohibido todo tipo de eventos masivos. Y todas estas medidas provocan pérdidas económicas.

Adicionalmente, el que los mexicanos permanezcan en su casa desincentiva el consumo. En febrero, antes de que se diera a conocer el brote de gripe porcina, se informó que las ventas al consumidor cayeron más de 8% en el país, a tasa anual. Si la gente permanece varios días en su casa, gastará menos y los números anteriores podrían empeorar."Este problema puede tener un impacto importante en la economía", reconoció Agustín Carstens, ministro de Finanzas del país, aunque aclaró que los efectos negativos podrían ser "transitorios" y no estructurales.
El peso mexicano, sin embargo, perdió más de 3% de su valor en el inicio de las cotizaciones monetarias este lunes.

¿Efecto mariposa?

La economía global está tan interrelacionada que un evento en una parte del mundo tiene consecuencias en el resto del planeta.En cuanto los mercados internacionales abrieron este lunes, registraron algunas pérdidas provocadas por la caída en las acciones de las aerolíneas, agencias de viajes y hoteles, pues se teme que estas empresas sean de las más afectados tras el brote del virus.

Los mercados asiáticos reaccionaron con pérdidas de "precaución" ante el brote de la influenza.
La preocupación es que la gente reduzca los viajes ante el temor de un contagio global de la gripe porcina. British Airways, Qantas y otras aerolíneas cayeron más de 3% al inicio de la jornada bursátil en Asia y Europa.

Los analistas financieros aseguran que los inversionistas están actuando con cautela ante las noticias y no guiados por el pánico. El mundo está a la espera, dicen, de si se comprueban más casos en otros países y de cuán afectado se vea el sector turismo.
Hace un año el Banco Mundial estimó que de presentarse una pandemia de influenza ésta podría costar US$3 billones a la economía global provocando una caída de 5% en el crecimiento mundial.
Hace seis años, cuando apareció el brote de gripe aviar, se estimó que sólo la región asiática perdió US$80.000 millones

En 2007, el Foro Económico Mundial publicó un informe sobre potenciales riesgos globales. En uno de sus escenarios visualizó qué pasaría si se juntaran una pandemia mundial y una crisis global de liquidez, similar a la que se vive en estos momentos.

El resultado, afirmaba el documento, sería "una ofensiva contra la globalización que agravaría la caída en la demanda económica global".
27-04-09
EL NEGOCIO
DE DONALD RUMSFELD
Pacífica/Yvke
El informativo Pacífica entrevistó a distintos expertos en Estados Unidos y México, que alertan sobre la elaboración de armas químicas en los laboratorios del Pentágono y los millonarios beneficios para las transnacionales farmacéuticas. En este caso, para los laboratorios Gilead Sciences Inc. dirigidos por Donald Rumsfeld, que tienen los derechos sobre el fármaco "Tamiflu", que se está vendiendo como remedio para la gripe y que ya hizo una recaudación billonaria con la gripe aviar.
Un revelador trabajo de investigación del Informativo Pacífica, elaborado por el colectivo periodístico con base en California Pueblos Sin Fronteras, plantea varias interrogantes que los medios hegemónicos de comunicación han obviado, en su afán por generar terror entre la población. ¿Cuál es el origen del nuevo virus que ya ha matado a más de cien personas en México? ¿A quién beneficia esta epidemia? ¿Qué otras noticias está sepultando? ¿Para qué se está utilizando la emergencia en México?
El reporte de Fernando Velázquez menciona un artículo de la investigadora Lori Price en el sitio web Globalresearch.ca , titulado "La gripe acaba con los memos de la tortura", en el que ésta señala que la influenza porcina, fabricada probablemente en laboratorios militares de Estados Unidos, ha acabado con la noticia de los memos sobre la tortura ordenada por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) contra prisioneros en Guantánamo, Abu Ghraib, y cárceles secretas. El artículo mencionado señala que un investigador de biodefensa indonesio declaró el año pasado que Estados Unidos ya podía fabricar armas biológicas en el laboratorio de Los Álamos, usando muestras de la gripe aviar enviadas por Indonesia a la Organización Mundial de la Salud.
Detalles sobre el tema aparecen en el libro "Es tiempo de que cambie el mundo: manos divinas detrás de la gripe aviar", escrito por el ministro de Salud indonesio. Lori Price subraya que la actual histeria provocada por el virus porcino podría dar grandes ganancias a Donald Rumsfeld. El ex secretario de Defensa de Bush es directivo desde hace 20 años del laboratorio Gilead Sciences, Inc. la firma con sede en California que fabrica y tiene los derechos de "Tamiflu", el supuesto remedio contra la influenza que aterroriza al mundo.
Fernando Velázquez también entrevistó para su reporte al periodista Ralph Schoenman, productor del programa radial "Taking Aim" (Apuntando) que se transmite en la emisora WBAI de Nueva York. Schoenman afirma que los laboratorios militarizados a lo largo de Estados Unidos han estado perfeccionando armas biológicas con los virus porcino, aviar, el asiático y otras enfermedades para las que no hay respuesta inmunológica.
"En laboratorios de nivel 4 y 5 en todo el país las enfermedades más virulentas han sido alteradas de tal forma que no hay defensa contra ellas, y han sido arrojadas en varias partes del mundo. Se han dispersado en África, y han sido monitoreadas por militares estadounidenses", afirma Schoenman. Velázquez también menciona en su reporte el libro "Clouds of Secrecy" (Nubes de secretos), del profesor de políticas de Salud Pública Leonard Cole, quien documenta que por 40 años el Pentágono ha estado esparciendo billones de bacilos I en el metro de Nueva York, en las escuelas públicas de Minneapolis y Saint Louis y, en particular, en la bahía de San Francisco.
En esa ciudad, los efectos fueron un incremento en un 10% de meningitis de la espina dorsal. El número de personas impactadas por el bacilo I asciende a 10 millones. Velázquez recuerda el libro "Matando la esperanza", donde William Bloom describe que en 1971 la central de inteligencia proveyó a exiliados cubanos con un virus que causa fiebre porcina africana. Seis semanas después, un brote de la enfermedad obligó al gobierno cubano a sacrificar a medio millón de puercos. Diez años después la población fue atacada por una epidemia de dengue transmitida por mosquitos, que se extendió por la isla enfermando a más de 300 mil personas y matando a 158 (de los que más de un centenar eran niños menores de 15 años).
Reporta también Fernando Velázquez que documentos desclasificados en 1956 y 1958 revelan que el ejército estadounidense crió grandes cantidades de mosquitos en La Florida y en Georgia para ver si los insectos podían ser usados como armas diseminando enfermedades, y que en 1969 más de 500 estudiantes de 36 países se graduaron en cursos sobre guerra epidemiológica en la escuela de química del ejército en Fort McClellan en Alabama.
24-04-09
EPIDEMIA
DEL LUCRO


Silvia Ribeiro


La nueva epidemia de influenza porcina que día a día amenaza con expandirse a más regiones del mundo, no es un fenómeno aislado. Es parte de la crisis generalizada, y tiene sus raíces en el sistema de cría industrial de animales, dominado por grandes empresas trasnacionales.

En México, las grandes empresas avícolas y porcícolas han proliferado ampliamente en las aguas (sucias) del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Un ejemplo es Granjas Carroll, en Veracruz, propiedad de Smithfield Foods, la mayor empresa de cría de cerdos y procesamiento de productos porcinos en el mundo, con filiales en Norteamérica, Europa y China. En su sede de Perote comenzó hace algunas semanas una virulenta epidemia de enfermedades respiratorias que afectó a 60 por ciento de la población de La Gloria, hecho informado por La Jornada en varias oportunidades, a partir de las denuncias de los habitantes del lugar. Desde hace años llevan una dura lucha contra la contaminación de la empresa y han sufrido incluso represión de las autoridades por sus denuncias. Granjas Carroll declaró que no está relacionada ni es el origen de la actual epidemia, alegando que la población tenía una gripe común. Por las dudas, no hicieron análisis para saber exactamente de qué virus se trataba.

En contraste, las conclusiones del panel Pew Commission on Industrial Farm Animal Production (Comisión Pew sobre producción animal industrial), publicadas en 2008, afirman que las condiciones de cría y confinamiento de la producción industrial, sobre todo en cerdos, crean un ambiente perfecto para la recombinación de virus de distintas cepas. Incluso mencionan el peligro de recombinación de la gripe aviar y la porcina y cómo finalmente puede llegar a recombinar en virus que afecten y sean trasmitidos entre humanos. Mencionan también que por muchas vías, incluyendo la contaminación de aguas, puede llegar a localidades lejanas, sin aparente contacto directo. Un ejemplo del que debemos aprender es el surgimiento de la gripe aviar. Ver por ejemplo el informe de GRAIN que ilustra cómo la industria avícola creó la gripe aviar (www.grain.org).

Pero las respuestas oficiales ante la crisis actual, además de ser tardías (esperaron que Estados Unidos anunciara primero el surgimiento del nuevo virus, perdiendo días valiosos para combatir la epidemia), parecen ignorar las causas reales y más contundentes.

Más que enviar cepas del virus para su secuenciación genómica a científicos como Craig Venter, que se ha enriquecido con la privatización de la investigación y sus resultados (secuenciación que, por cierto, ya fue hecha por investigadores públicos del Centro de Prevención de Enfermedades en Atlanta, Estados Unidos), lo que se necesita es entender que este fenómeno se va a seguir repitiendo mientras prosigan los criaderos de estas enfermedades.

Ya en la epidemia, son también trasnacionales las que más lucran: las empresas biotecnológicas y farmacéuticas que monopolizan las vacunas y los antivirales. El gobierno anunció que tenía un millón de dosis de antígenos para atacar la nueva cepa de influenza porcina, pero nunca informó a qué costo.

Los únicos antivirales que aún tienen acción contra el nuevo virus están patentados en la mayor parte del mundo y son propiedad de dos grandes empresas farmacéuticas: zanamivir, con nombre comercial Relenza, comercializado por GlaxoSmithKline, y oseltamivir, cuya marca comercial es Tamiflu, patentado por Gilead Sciences, licenciado en forma exclusiva a Roche. Glaxo y Roche son la segunda y cuarta empresas farmacéuticas a escala mundial y, al igual que con el resto de sus fármacos, las epidemias son sus mejores oportunidades de negocio.

Con la gripe aviar, todas ellas obtuvieron cientos o miles de millones de dólares de ganancias. Con el anuncio de la nueva epidemia en México, las acciones de Gilead subieron 3 por ciento, las de Roche 4 y las de Glaxo 6 por ciento, y esto es sólo el comienzo.

Otra empresa que persigue este jugoso negocio es Baxter, que solicitó muestras del nuevo virus y anunció que podría tener la vacuna en 13 semanas. Baxter, otra farmacéutica global (en el lugar 22), tuvo un accidente en su fábrica en Austria en febrero de este año. Le envió un producto contra la gripe a Alemania, Eslovenia y la República Checa, contaminado con virus de gripe aviar. Según la empresa, fueron errores humanos y problemas en el proceso, del cual no puede dar detalles, porque tendría que revelar procesos patentados.

No sólo necesitamos enfrentar la epidemia de la influenza: también la del lucro.

* Investigadora del Grupo ETC

La Jornada
29-04-09
EL TAMIFLÚ
Y LA GRIPE PORCINA

Samuel García


El Tamiflú, cuya patente fue desarrollada por Gilead Sciencies Inc -empresa de la que es accionista el ex secretario de defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld - es uno de los medicamentos que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha considerado como efectivos para reducir los efectos de la gripe.

No es muy popular señalar a los ganadores cuando se está pasando por una grave crisis. Y más aun cuando en las crisis no sólo está de por medio el dinero o el futuro de una que otra empresa, sino la vida de docenas o de miles de personas.

Ése es el caso de las grandes empresas farmacéuticas del mundo que se dedican a investigar, fabricar y vender medicamentos. En crisis de salud pública como la que se vive en México con la llamada gripe porcina, las grandes farmacéuticas se convierten en verdaderas "tablas de salvación" y, claro, sus ganancias se van al cielo.

Ayer mismo la acción del gigante farmacéutico Roche Holding AG subió 3.51 por ciento en la bolsa de Zurich, donde cotiza, después de darse a conocer que algunos gobiernos están solicitando incrementar sus reservas de antivirales, de los cuales Roche (que fabrica fosfato de oseltamivir con el nombre comercial de Tamiflú) es uno de los dos fabricantes mundiales.

Roche incrementó sustancialmente la producción de Tamiflú en 2005, después de que países asiáticos habían sido fuertemente afectados por la gripe aviar entre 2002 y 2003 con el llamado Sindrome Respiratorio Agudo (SARS), que devastó a la industria avícola de varios países y causó centenares de fallecimientos entre la población.

El Tamiflú es uno de los medicamentos que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha considerado como efectivos para reducir los efectos de la gripe y cuya patente fue desarrollada por Gilead Sciencies Inc -empresa de la que es accionista el ex secretario de defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld - y que firmó contratos con la subsidiaria estadunidense F. Hoffman-La Roche Ltd para fabricar y distribuir el producto hasta 2016.

Una apuesta afortunada para el gigante suizo después de que en los últimos años el mundo se ha visto amenazado, en varias ocasiones, por potenciales crisis de salud pública derivada de la mutación del virus de la gripe. gobiernos, como los de Estados Unidos, Gran Bretaña o Francia, han destinado miles de millones de dólares a constituir importantes reservas de medicamentos (principalmente antivirales -como el Tamiflú- y antibióticos) para hacer frente a una potencial pandemia por gripe entre su población.

Ya en 2006 el gobierno mexicano había destinado hasta 600 millones de pesos para la creación de una reserva de esta naturaleza ante la grave amenaza del virus H5N1 en ese año, además de la intención de crear en territorio nacional una vacuna contra la gripe aviar en los Laboratorios Biológicos de México (Birmex) una empresa del sector salud. En aquel momento el director de epidemiología de la Secretaría de Salud, Pablo Kuri, hablaba de que el país contaba con 1.5 millones de tratamientos completos de Tamiflú en su reserva estratégica, así como 179 mil tratamientos de antibióticos, como parte de un programa especial para enfrentar la amenaza que denominaron "Escudo Centinela" y que en su peor escenario estimaba que una pandemia por gripe aviar podría alcanzar a entre 25 y 30 por ciento de la población. (El Semanario, 12 de octubre de 2006, "gripe Aviar. La Gran Amenaza")

En aquel tiempo el Banco Mundial había estimado que en un escenario pesimista una pandemia por gripe aviar entre humanos significaría erogar recursos por al menos 2 mil millones de dólares; una estimación que para la gripe porcina que enfrenta México, como epicentro de una potencial pandemia en el mundo, se ha estimado que podría elevarse hasta los 3 mil millones de dólares.

Esperamos que ese escenario no se presente. Faltaba más. Pero por lo pronto Roche ha dicho que tiene disponible 3 millones de dosis de Tamiflú y que puede fabricar 400 millones de dosis al año, a través de alianzas que tiene en el mundo. Esperamos que esta vez Rumsfeld pierda.
Telesur
29-04-09