domingo, 15 de noviembre de 2009

Universidades
LA LÓGICA
DEL COSTO-BENEFICIO

Humberto Campodónico


La razón que explica la negativa del ministro de Economía, Luis Carranza, a homologar las remuneraciones de los docentes universitarios –que llevan en huelga más de 45 días– es la lógica del costo-beneficio.

Su punto de partida es ¿qué importancia tienen las universidades estatales para el funcionamiento del modelo primario exportador de la economía? Muy poca. Desde 1990 han aumentado las universidades privadas y ahora según la Asamblea Nacional de Rectores (ANR), ya son 56 y las estatales solo 35.

En el 2006 (último año con estadísticas de la ANR), de los 568,095 estudiantes matriculados, 282,119 estaban en las universidades privadas y 282,219 en las estatales. La proporción es 50-50. Lo mismo sucede con los 44,692 docentes: 22,398 están en las estatales y 22,244 en las privadas. Con seguridad, al 2009, el número de alumnos y docentes en las universidades privadas es ahora mayoritario.

Continuando con el costo-beneficio: si la mayor parte de las necesidades de las empresas son cubiertas por las universidades privadas, no tiene sentido aumentar el sueldo de los docentes estatales. Poco importa que buena parte de las universidades privadas sean “máquinas de negocios”, con educación de mala calidad y que, además, tengan como práctica común la corrupción de funcionarios (Alas Peruanas).

Al costo-beneficio poco le interesa el rol de la universidad en la investigación y el desarrollo necesarios para la sociedad de la información y del conocimiento. En el Perú en el 2008 se invirtieron S/. 252 millones, lo que apenas llega a 0.1% del PBI, según Francisco Sagasti (1).

De este total, según Sagasti, la universidad estatal invirtió S/. 57 millones y la privada tan solo S/. 30 millones (poco que ver con la ciencia y tecnología). Agréguese que las empresas privadas tan solo habrían invertido el 2% del total, lejísimos del 40% promedio en América Latina, según la Red Iberoamericana de Ciencia y Tecnología.

Corolario: si ahora hay más universidades, alumnos y docentes privados, si a la empresa privada no le interesa la ciencia y tecnología (casi todas las patentes vienen de afuera, ver “Nos ganan 47 a 1, www.cristaldemira.com, 31/10/09), si con las universidades privadas se puede satisfacer las necesidades de un aparato económico que responde, como dice Efraín Gonzales, a un modelo primario exportador y de servicios (PESER), ¿para qué diablos debe el MEF aumentarle el sueldo a los docentes estatales? Para terminar, existen algunas buenas universidades privadas y algunas estatales malas. El problema de fondo es que, a diferencia de Brasil, México y Argentina (donde las estatales tienen niveles de excelencia superiores a las privadas) aquí al “modelo económico” no le interesa la universidad estatal. Eso es lo que hay que modificar.

La solución pasa por mejorar la calidad de la educación, hacerla más equitativa (lo que brilla por su ausencia) y tener un adecuado sistema de evaluación. En una palabra, reformar el conjunto del sistema universitario, para lo cual existen múltiples propuestas que duermen en el Congreso. Un primer paso obligatorio es homologar, ya, los sueldos de los docentes universitarios estatales y terminar con la lógica del costo-beneficio.

(1) “Fortalecimiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación en el Perú”, PCM, 2009, Tabla 4.

La República
13-11-2009
MÁS SOBRE
ESTAFA EDUCATIVA


Zenón Depaz Toledo


“El problema actual de la educación universitaria es la apertura inorgánica de filiales universitarias en diversas localidades del país, que son manejadas con fines de lucro, sin ningún control de calidad sobre la oferta educativa y sin autorización”, señala, en su página web, el Consejo Nacional para la Autorización de Funcionamiento de Universidades (CONAFU).
Según la Asamblea Nacional de Rectores (ANR), habría 36 filiales autorizadas para funcionar (número mayor, notémoslo, al de la totalidad de universidades públicas existentes).
Una vez en funcionamiento, no hay control alguno sobre el alcance y calidad de su cobertura, llegando algunas a tener mayor matrícula que muchas universidades públicas. En esta situación absolutamente irregular y perniciosa para la marcha de la educación universitaria en nuestro país, la estafa pública tiene curso impune (los grados y títulos se otorgan “a nombre de la Nación” y sin señal alguna de las condiciones en que se obtuvieron) y alcanza dimensiones surrealistas, que la estadística de la ANR hace caso omiso, pues el número efectivo de filiales supera holgadamente los tres centenares y discurre en las condiciones más inverosímiles: sin elementales servicios como bibliotecas o hemerotecas; instaladas en talleres, garages, azoteas, mercadillos, colegios públicos (del ministerio respectivo no esperemos opinión alguna; siendo el propio ministro dueño de varias filiales), o simplemente en ningún lugar (bajo modalidades eufemísticamente denominadas “a distancia” o de “educación virtual”), pero otorgando igualmente grados y títulos.
Sintomáticamente, nombres de santos, ángeles y papas tienen invocación preferencial en este ámbito de la anomia instalada. Alguna “universidad” chimbotana, que de los ángeles sólo tiene el nombre y la ubicuidad, con sinnúmero de filiales, para mayor y sagrada custodia ahora se denomina Universidad Católica (¡!). En otra, el grupo que la controla, para deshacerse de otro bando, se cambió de nombre y ahora resulta ser la tan esperada “Universidad Científica del Perú” (¡!). Entretanto, la denominación de algunas otras convierte en aspiración esta absoluta falta de regulación: “Universidad Autónoma del Perú”;… ¿autónoma de qué?, o ¿con respecto a quién? En algún otro caso, no cabe duda de que tal autonomía se ejerce en relación al más elemental significado: “Universidad Peruana de Integración Global”… ¿Tal vez entendió usted qué quiere decir?... Mejor continuaremos hablando al respecto.


La Primera
1 de setiembre de 2009

jueves, 12 de noviembre de 2009

Universidades
LA PELEA DE FONDO
Alberto Mosquera Moquillaza
La docencia universitaria del país está en pie de lucha. A la fecha lleva más de seis semanas en huelga exigiendo lo que legal y moralmente le corresponde: el pago del último tramo de una homologación salarial establecida en la Ley Universitaria 23733, de 1983, pero burlada por los gobiernos que se han sucedido hasta el presente. La huelga, según los profesores de la Universidad de San Agustín de Arequipa, es más fuerte en provincias que en Lima; pero en este último tramo, en la capital de la República, merced a las movilizaciones de la comunidad universitaria y pronunciamientos diversos, ha logrado captar la atención de la ciudadanía, ante la cual ha quedado al descubierto la doblez de un gobierno que habla de ciencia, cultura y desarrollo, pero que en la práctica está demoliendo la universidad pública - la convocada a ser la gran protagonista en ese proceso de cambio- en beneficio de las privadas, en especial de las que abiertamente, gracias al decreto ley 882 de 1996, se han constituido exclusivamente para lucrar.

El poder de estas últimas ha quedado evidenciado recientemente con el descubrimiento de la escandalosa relación establecida por la Universidad Alas Peruanas con connotados representantes de los poderes públicos, en particular con los del partido gobernante, que explicaría el explosivo crecimiento de dicha casa de estudios. Según el profesor sanmarquino Zenón de Paz, Alas Peruanas tiene 26 sedes en el país, que funcionarían sin autorización expresa de los organismos competentes, habiendo recibido 15 000 ingresantes en el primer proceso de admisión de este año, engrosando una población estudiantil que está superando la de San Marcos, la primera universidad pública peruana, que le reportaría a los dueños de esa Universidad- según el diario la República- un ingreso mínimo mensual de 40 millones de soles.(1)

Desde una perspectiva neoliberal, universidades de esa naturaleza, aparte de constituir un excelente negocio, resuelven sus requerimientos de cuadros y operadores en el ámbito privado y público. Los fines de ellas, que no destacan por la búsqueda de una verdadera solvencia académica, menos por la de un espíritu crítico y reflexivo, tan necesarios en nuestro país, encajan perfectamente con los propósitos de un orden en el que una inescrupulosa lógica del mercado ha sido elevada a los altares.

En este contexto, las universidades estatales, caracterizadas por su filo contestatario, son una peligrosa carga, de ahí su abandono; lo que explica también la sistemática renuencia de las autoridades gubernamentales a discutir y aprobar una nueva Ley Universitaria - la vigente se enmarca en la Constitución de 1979, derogada en 1993- que en el plano legal canalice la nueva orientación de la universidad peruana en las actuales condiciones del desarrollo científico, tecnológico y cultural, cara al futuro del país. Discusión, que inevitablemente pondría en jaque la naturaleza y alcances de las universidades-empresas., totalmente reñidas con los objetivos de una verdadera educación universitaria.

Por eso consideramos que con toda la importancia que tiene la huelga docente por la homologación, ésta, en el marco de una visión integral y de largo plazo de la universidad peruana, debe constituirse en el primer escalón de una gran pelea por lograr que la universidad pública peruana recupere el posicionamiento perdido, que pasa por exigir la dación de una nueva ley universitaria y un nuevo compromiso del Estado para el cumplimiento de la misma; pero que asimismo supone, internamente, poner en tensión todas las fuerzas intelectuales y académicas que permitan la realización de planes estratégicos que tengan como ejes operativos el impulso de la investigación científica, el aporte tecnológico y la creación cultural en todas sus expresiones.

Desde esta óptica, la universidad pública no puede continuar siendo una fábrica de profesionales. Tiene que pasar a ser un centro fundamental de investigaciones del mayor nivel, relacionadas todas ellas con los requerimientos de desarrollo del país, en el que tanta importancia tenga investigar el quechua de Porcón y Chetilla en Cajamarca, como la física de los estados sólidos; única manera, además, de recuperar con prestancia la voz en el debate nacional y regional sobre los principales problemas económicos y sociales que atraviesan nuestros pueblos y las alternativas para superarlos.

Al neoliberalismo no le interesa que la universidad investigue porque éste es el único camino hacia la verdad en todos los planos del quehacer social; o si la promueve lo hace desde una visión utilitarista, despojada de toda emoción social, en el que los seres humanos y sus peripecias son simplemente datos. Carlos Boloña, hoy políticamente en desgracia, aunque sus ideas sigan vigentes en el Perú oficial, escribió en los años 90 que en el plano de la economía ya no había nada que investigar, que lo que el país tenía que hacer era simplemente aplicar las fórmulas exitosas de los países europeos y asiáticos. Son estas fórmulas las que hoy están en cuestión, golpeados como están esos países por una crisis económica propiciada por la aplicación de políticas económicas cuyas matrices teóricas son las mismas que en la década pasada defendía Boloña y que hoy deben ser rigurosamente escudriñadas.

Son esas las razones por las cuales se afirma que la verdad en el Perú es subversiva, en tanto que pone al descubierto las falacias en las que se sustentan teorías y prácticas que recrean la dependencia económica, el subdesarrollo, las desigualdades sociales, la pobreza material y espiritual. La universidad pública tiene ese encargo y hasta antes de su abandono lo asumió con creces. San Marcos, la universidad decana siempre dijo ¡presente! como también la UNI o la Agraria, sin desmerecer universidades provincianas emblemáticas como las de Arequipa, Cusco, Huamanga o Trujillo, que asumieron ese desafío no sin antes procesar reconversiones académicas internas para ganar la solvencia teórica y metodológica indispensables para acometer esas tareas.

La confrontación externa para arrancar reivindicaciones como la de la homologación o mayores rentas para la universidad pública no se opone al sacudón intelectual interno, al enjuiciamiento crítico de lo actuado y la adopción drástica de los correctivos académicos y de gestión que se orienten a la reconversión señalada. A pesar de las limitaciones presupuestales - el Estado solo participa del 50% de esos presupuestos porque el resto proviene de los llamados recursos generados por las propias universidades- es posible ese giro, hay experiencias saludables sobre el particular.
__________________________________
(1). La República, en su edición del 12-11-09, p. 2, destaca que Alas Peruanas posee 2 aviones en uso, 2 en proceso de compra, 4 simuladores de vuelo, habiendo comprado, además, el aeropuerto de Ica.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

KRUGMAN
El "post autista"


Alberto Montero Soler



Ya en el año 2000 un grupo de estudiantes franceses de economía respaldados por algunos profesores lo habían advertido: la economía se aleja cada vez más de la realidad y está convirtiéndose en una rama de las matemáticas aplicadas. Iniciaron entonces un movimiento con un nombre muy expresivo, “Post-Autistics Economics” (o economía post-autista, en español), en clara alusión a la necesidad de superar lo que ellos consideraban que era el estado de autismo en el que había caído la economía, completamente ensimismada y alejada de los problemas sociales.

El movimiento saltó de Francia y se extendió por el mundo y, como en tantas otras cuestiones, correspondió a los estudiantes galos el honor de haber sido los primeros en denunciar el fiasco intelectual en el que se habían convertido los estudios de economía en aquel país y, por ende, en el resto del mundo.

En su manifiesto (1) cuatro grandes tendencias en la evolución reciente de los estudios de economía.

La primera, el tremendo distanciamiento existente entre la teoría económica que se explica en las aulas –que es, fundamentalmente, la teoría neoclásica- y la realidad social: los estudios de economía actuales han dejado de lado el análisis de los comportamientos sociales o el funcionamiento de las instituciones económicas más allá de la empresa. Se está enseñando, por tanto, una teoría económica sin referentes concretos y reales, en la que se sacrifica la utilidad social del conocimiento transmitido y aprehendido en aras de una presunta capacidad de análisis y aplicabilidad universal impropia de cualquier ciencia social que se precie.

La segunda, el uso incontrolado de las matemáticas. Se ha olvidado el carácter instrumental de éstas para convertirlas en un fin en sí mismas, recurriéndose a la formalización y a la construcción de modelos elegantes y de una impecable lógica interna, pero completamente ajenos a la realidad y de dudosa aplicabilidad en un mundo crecientemente complejo que necesita, precisamente, de análisis complejos y no de estilizaciones que antepongan la elegancia matemática a la capacidad explicativa.

La tercera, el dogmatismo en el que han incurrido los estudios de economía como consecuencia de la carencia de pluralismo en la presentación de los enfoques sobre lo económico. En las facultades de economía no se enseña a mirar la realidad desde distintos prismas, desde distintos enfoques económicos (no digamos ya desde distintas disciplinas), a pesar de haberlos, sino que se suele presentar un único enfoque al que se le atribuye capacidad explicativa omnímoda.

Y, por último, hacían un llamamiento a los profesores animándolos a despertarse antes de que fuera demasiado tarde y las aulas quedaran despobladas de alumnos cansados de la distancia que media entre la economía que les estaban enseñando y los problemas y debates del mundo real. Un llamamiento que terminaba con un grito de rabia: “¡No queremos que nos sigan imponiendo esta ciencia autista!”.

Pues bien, se ve que aquellos alumnos y todos los profesores que los apoyamos fuera y dentro de Francia no iban demasiado desencaminados y que sus demandas son ahora, en términos muy parecidos, retomadas hasta por premios Nobel de Economía.

En concreto, Paul Krugman escribió hace un par de meses un artículo en el New York Times Magazine en el que, textualmente, afirmaba que “Pocos economistas vieron venir la crisis actual, pero este error de predicción no es el problema principal del que adolece la disciplina. Mucho más importante es la ceguera de la profesión ante la posibilidad de que puedan presentarse fallos catastróficos en una economía de mercado. (…), la Economía se extravió porque los economistas, como grupo, confundieron la belleza, encarnada en unas matemáticas deslumbrantes, con la verdad. (…) los economistas volvieron a enamorarse de la vieja e idealizada visión de una economía en la que individuos racionales interactúan en mercados perfectos, visión ataviada esta vez con ecuaciones de fantasía. (…). Desafortunadamente, esta visión romántica y desinfectada de la economía condujo a la mayoría de los economistas a ignorar todas las cosas que pueden ir mal. Cerraron los ojos a las limitaciones de la racionalidad humana que tan a menudo conduce a burbujas y estallidos; a los problemas de las instituciones que pierden todo control; a las imperfecciones de los mercados –especialmente de los mercados financieros- que pueden causar que el sistema operativo de la economía se descomponga de forma repentina e impredecible; y a los peligros generados cuando los reguladores no creen en la regulación. (…). Cuando se trata del problema demasiado humano de las recesiones y depresiones, los economistas necesitan abandonar la pulcra pero errónea solución de asumir que todo el mundo es racional y que los mercados funcionan perfectamente”.

El artículo es mucho más largo y muy interesante (puede leerlo en inglés (2) o en la versión reducida publicada en la prensa española (3) y pone sobre la mesa, con honestidad y valentía, los grandes problemas que tiene la disciplina. En ese sentido, es muy de agradecer.

Es más, el párrafo que he transcrito se ha convertido en una especie de manifiesto al que se han adscrito ya más de dos mil profesores de economía, entre ellos varios premios Nobel.

Y es que esta crisis ha puesto a la Teoría Económica frente a sus propias miserias; frente a su incapacidad para explicar la realidad que constituye su objeto de estudio; frente a su confianza en unos supuestos teóricos completamente erróneos pero sobre los que se elaboran teorías que son publicadas en revistas académicas que los avalan haciendo pervivir la estafa intelectual en la que vive la Economía.

Todos esos problemas ya los habían avanzado los estudiantes franceses hace casi una década. A ellos nadie les escuchó entonces; probablemente ni siquiera Krugman. Ha llegado esta crisis y muchos de quienes antes los ignoraron, cuando no menospreciaron, se encuentran como reyes que acabaran de descubrir que están desnudos. Su conocimiento se revela tan inútil para explicarnos ocurrido como lo fue para predecirlo y pasa a asimilarse más a la astrología o a la nigromancia que a las ciencias puras.

Si de esta crisis no se aprende nada; si en lugar de taparse las vergüenzas, derrumbar las torres de marfil y ponerse a tejer unas nuevas vestimentas esos economistas se dedican a parchear y remendar esperando que el mundo deje de ser como es para que acabe siendo como ellos quisiera que fuese seguiremos abocados, como disciplina, al desprestigio y nuestro conocimiento será tan útil a la sociedad como el de quien predice el futuro abriéndole las entrañas a una cabra: pura superstición.+

- Alberto Montero Soler es profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga y puedes leer otros textos suyos en su blog La Otra Economía http://www.albertomontero.com/

Notas

(1) Ver http://www.paecon.net/PAEtexts/a-e-petition.htm
(2) Ver http://www.nytimes.com/2009/09/06/magazine/06Economic-t.html?_r=1
(3) http://www.elpais.com/articulo/primer/plano/pudieron/equivocarse/economistas/elpepueconeg/20090913elpneglse_4/Teshttp://alainet.org/active/34028

martes, 10 de noviembre de 2009

CARRANZA
CONTRA LA LEY

Nicolás Lynch

Hace seis semanas que los profesores de las universidades públicas nos encontramos en huelga y al gobierno la situación de 36 universidades, 22 mil docentes y 300 mil estudiantes parece importarle un comino. Seguramente que ningún ministro tiene un hijo suyo en alguna universidad pública.

Según la Federación Nacional de Docentes Universitarios del Perú (Fendup), hay 31 dispositivos legales, entre leyes, sentencias judiciales y del Tribunal Constitucional que obligan al gobierno a pagarnos nuestros sueldos, pero este se niega. Ojo, no estamos pidiendo aumento, bueno fuera, sino homologación, es decir, que nos paguen el haber que nos corresponde, a lo que sucesivos gobiernos se han negado en los últimos 26 años.

El ministro de Economía, Luis Carranza, ha tenido la insolencia de decirles a los dirigentes de la Fendup que no tiene plata para pagar, cuando todos sabemos que los cofres del Estado están llenos, pero lo que falta es voluntad política. La universidad pública no les interesa porque tienen un desprecio de clase y raza frente a la misma.

Lo curioso, sin embargo, según la misma Fendup, es que acto seguido Carranza les manifiesta que podrían haber mejoras salariales si se presenta “un proyecto que garantice la mejora de la calidad educativa”. ¿Es acaso el titular del MEF autoridad universitaria o experto en la materia? Los universitarios no podemos permitir que el MEF nos dé lecciones porque sencillamente no le corresponde.

Ahora bien, los graves problemas de calidad que sí tienen las universidades públicas han sido objeto de intenso debate en los últimos años y el Congreso de la República se ha hecho eco del mismo avanzando varios anteproyectos de nueva ley universitaria que tratan los problemas más delicados con alto grado de consenso. Sin embargo, no parece que al actual gobierno le interese la solución del problema de fondo, porque prefiere perder el tiempo creando nuevas universidades públicas y haciéndoles favores a sus amigos de las universidades privadas. Ya es hora de que el Congreso alce su voz al respecto y mande algún proyecto al Pleno.

En lo inmediato, póngase a derecho, señor Carranza, y páguenos lo que nos debe.

La República
10-11-09

domingo, 8 de noviembre de 2009

Habla San Marcos:


Walter Espinoza


Estudié Economía en la UNMSM terminando los estudios en el año 88. Por ese tiempo apareció un profesor totalmente mediocre que era asistente en el curso de Macroeeconomía, tenía una facha fatal el pata...siguió como miles una Maestría en Economía en la misma universidad. Hace una semana lo encontré en el XVIII Congreso de Economía realizado por el Colegio de Economistas y este pequeño elemento había sobrevivido a Fujimori y a todas las mafias de la Universidad. Era un sobreviviente, cómo lo hizo no lo sé...ahora me dice que es profesor de Econometría...por más que quiera a mi Universidad hay profesores que sólo existen por camaraderías y politiquería...si hay alumnos que resaltan en San Marcos es porque existen algunos buenos profesores en temas claves como Macroeconomía, Microeconomía ...pero hay un buen grupo al cual se le daba dar un golpe de Estado...

Ahora un homologación a lo bestia para todos es botar la plata. Porque mejor no se pide que las universidades ingresen a un proceso de selección natural como se está haciendo con los colegios, porque no basta que el profesor tenga Maestría o Doctorado porque hoy en día eso se obtiene hasta en la Av. Wilson...qué investigaciones hace San Marcos hoy en día, peor aun que investigaciones hacen el resto de universidades del país.

…Yo si creo que los egresados de San Marcos son competitivos, por principio son muchachos inteligentes….el problema es que aun no se han podido eliminar las camaraderías. La competencia, la competitividad, la eficiencia, la calidad total aun no ha llegado a San Marcos por tanto aun no podrían estar hablando de homologación, primero homologuen el conocimiento. .

Saludos,

Ricardo Aspilcueta

(...) tenemos un gremio que no asume la defensa de los derechos docentes, ni siquiera asume la defensa de muchos docentes que son sometidos a vejámenes, discriminación y a una serie de abusos en las diferentes Facultades.
Simplemente mencionaremos dos casos de lo que decimos. El año pasado la Dra. Alicia Salazar de la Facultad de Letras, autora de más de 20 libros, había obtenido más de 86 puntos para ascender a la categoría de Principal, pero no obstante existir un acuerdo del Consejo de Facultad, fue denegada su ascenso y recurrió a la flamante Junta Directiva que presidiera el colega Franco, pero no pasó nada.
Igualmente el Dr. Nemesio Espinoza, fue sancionado sin el debido proceso por el Decano de la Facultad de CC.AA, recurrió al colega Franco, pero no pasó nada.
Los colegas LLosa y Caja, formalmente se dirigieron al colega Franco ante el atropello cometido por el ex decano de la FCA y recurrieron al coelga Franco, pero no pasó nada.
No sabemos cuántos docentes habrán recurrido a la Junta Directiva actual del SINDUSM, tampoco se sabe ni trasciende que la actual JD del SINDUSM haya intervenido defendiendo a sus asociados y no asociados.
Noviembre de 2009
Richard Roca

(...) los profesores debemos poner más empeño en seguir capacitándonos, mejorar nuestra labor docente y realizar trabajos de investigacion serios. En los últimos años muchos colegas están obteniendo sus grados de maestría y doctoral de forma poco honorable, con trabajos de pésima calidad que la Escuela de postgrado debe supervisar.

Otros sacan maestrías y doctorados en especialidades mas "suaves" y no en la especialidad de la facultad en las que enseñan. Maestrías y doctorados en Educación, Filosofía, Historia, etc, para profesores de áreas de Ingenieria, Medicina, Economia, etc., son una burla que no puede admitirse.

Para la promoción a Principal debe exigirse que en cada Facultad los grados de maestría y doctorado deben ser en las especialidades de la facultad en la que se enseña.

Debe ponerse como objetivo que San Marcos y las demas universidades nacionales, en un plazo de no mas de 2 años, el 100% de los docentes Principales tengan grados de Maestria y Doctor en las especialidades de la facultad y ser investigadores.

Es vergonzante que un profesor principal no sea investigador destacado con publicaciones en revistas indexadas de su especialidad y no en cualquier revista que tenemos en nuestras universidades, donde muchas veces se publica casi cualquier cosa sin que los artículos sean revisados por expertos, salvo honrosas excepciones.

Cada facultad debe tener su revista especializada, ARBITRADA ANÓNIMAMENTE POR ESPECIALISTAS. y publicadas en las paginas web de sus facultades en Internet para que todo el mundo pueda ver la calidad de sus publicaciones.

Los artículos deben ser originales, en caso de plagios comprobados se debe separar definitivamente al profesor plagiador. Si exigimos a nuestros alumnos que no cometan plagios, los profesores debemos dar el ejemplo.

Ademas un profesor principal debe ser autor de por lo menos 2 libros de su especialidad.

Saludos,

Facultad de Economia - UNMSM

Zenón de Paz

(...) bajo la coartada de la autonomía universitaria, que sólo sirve ahora para legalizar el abandono de la universidad por parte del Estado, incluyendo a las universidades públicas, libradas a su suerte, muchas de ellas controladas por mafias de autoridades y “dirigencias” estudiantiles corruptas (merced a reglas de juego provistas por la actual Ley Universitaria, que favorecen su accionar) que suman lo suyo a la deplorable situación antes señalada.

Tal es el panorama universitario en nuestro país, con excepción de muy pocas universidades privadas (las que, por lo mismo, han tendido a elitizarse en cuanto al sector social del que procede su comunidad universitaria) y públicas (en mayor número, aunque igualmente escaso). Con la desventaja para estas últimas, de hallarse permanentemente en riesgo de que el cambio de una administración eficiente –que las hay- por una mediocre y corrupta –suelen ser las más, habiendo probado que pueden apoderarse hasta de las de mayor prestigio-, ponga en riesgo sus avances y su vida institucional.

La Primera

15 de Setiembre de 2009

RECLAMOS
ESTUDIANTILES
Yasser Gómez
La Coordinadora Interuniversitaria de Estudiantes de Lima y Callao (CIEL) convocó el jueves 5 de noviembre a unos 2 mil universitarios para la movilización que recorrió las calles de Lima y culminó en el Congreso de la República. La principal exigencia de los estudiantes es la designación del 6% del PBI (Producto Bruto Interno) para la Educación Pública. En el pronunciamiento publicado por la CIEL, se destaca que la indiferencia y la desvinculación de la Universidad Pública con la realidad nacional se ha acrecentado en las últimas décadas como consecuencia de la política privatista neoliberal. Además respalda las exigencias de homologación docente, aumento salarial y pase a planilla de los trabajadores universitarios.

La CIEL articula a los universitarios de las federaciones, centros de estudiantes y centros federados de la UNMSM (Universidad Nacional Mayor de San Marcos), UNI (Universidad Nacional de Ingeniería), UNAC (Universidad Nacional del Callao), UNFV (Universidad Nacional Federico Villarreal), UNE (Universidad La Cantuta), UNALM (Universidad Nacional Agraria La Molina) y la ENSABAP (Escuela Nacional Superior de Bellas Artes).Erick Vilchez integrante del Centro Federado de Derecho y Ciencias Políticas de la UNMSM (Universidad Nacional Mayor de San Marcos), señaló que el movimiento estudiantil a nivel de Lima está retomando la lucha para exigir mayor presupuesto para la Educación Pública.
"Este presupuesto es insuficiente para la investigación universitaria y para ejercer los derechos de bienestar social de los estudiantes como el comedor, la residencia y el transporte. Entonces, las exigencias por mayor presupuesto están en función de esta situación. Hoy nos hemos movilizado para exigirle al Congreso de la República que cumpla la Ley General de Educación que señala que el 6% del PBI le corresponde a la Educación Pública".

Por su parte, Luis Urrego. Secretario General del Centro de Estudiantes de las Escuela Nacional Superior de Bellas Artes del Perú (ENSABAP), denunció que la mayor parte del presupuesto del Estado para la educación se está yendo al gasto corriente. "Eso quiere decir que se está invirtiendo muy poco en el área educativa" añadió.

Respecto a la ENSABAP, dijo que el principal problema es el proceso de reorganización mediante una Comisión dirigida por Víctor Delfín. "No está presentando los informes con respecto a su proceso, lo que puede entrampar o entorpecer nuestra adecuación a la categoría universitaria. En tal sentido, nosotros estamos pidiendo que se abran espacios de debate respecto al tratamiento de este tema, porque no se está permitiendo la participación de los demás estamentos, la comisión lo está trabajando de una manera muy parcial. Ni los profesores ni los alumnos participamos de esto, no están permitiendo que este proceso se realice de manera democrática".

Israel Flores Cuadros, dirigente del Centro Federado de la Facultad de Ciencias e integrante del Frente Estudiantil en Defensa de La Cantuta de la Universidad Nacional de Educación. Enrique Guzmán y Valle - La Cantuta (UNE), aseguró que los estudiantes se movilizan en defensa de la Universidad Pública y para exigir el respeto irrestricto al carnet del medio pasaje."También estamos denunciando la represión que existe en nuestra universidad. Han expulsado a un estudiante, a otros nos han abierto procesos administrativos y disciplinarios injustamente, sólo por denunciar los actos de corrupción y la implementación de las políticas privatistas, por eso estamos saliendo a las calles para mostrar nuestra actitud de estudiantes críticos ante las injusticias".

Asimismo, Flores Cuadros se refirió a los problemas de infraestructura. "Sólo tenemos una biblioteca que no cuenta con los últimos libros de las especialidades, hay libros antiguos y los estudiantes tenemos que ir a la Biblioteca Nacional o a la de otras universidades. Cada facultad debería tener una biblioteca, para toda la universidad sólo hay una biblioteca. Los laboratorios que tenemos en cada especialidad no están implementados, seguimos con los equipos de los laboratorios antiguos en Informática, Biología, Física, Química y de Ciencias Sociales. Las autoridades no se preocupan por la infraestructura, por el mejoramiento de la calidad académica, más están interesados en como empiezan a copar todos los espacios de la universidad y de esa manera repartirse la parte económica.

Por eso hay una necesidad de que los estudiantes mediante los gremios empecemos a tejer la organización. Existen diversas organizaciones en este caso la Coordinadora Interuniversitaria, hay también la intención de reorientar la FEP (Federación de Estudiantes del Perú) justo a fines de noviembre en la Universidad La Cantuta se realizará la Tercera Convención de Estudiantes por la reconstrucción de la FEP. A la cual invitamos a todos los estudiantes para debatir la problemática universitaria".
Cuando los universitarios se retiraban, la policía arremetió contra ellos, con la caballería, disparando bombas lacrimógenas y con el pinochito para lanzar agua. Cinco estudiantes fueron detenidos después de la represión policial. Sin embargo, la CIEL anunció más movilizaciones en defensa de la Universidad Pública. Porque como decía el Amauta José Carlos Mariátegui: la política es persistencia.