domingo, 30 de mayo de 2010
Manuel Burga
miércoles, 26 de mayo de 2010
Alberto Mosquera Moquillaza
El continuismo saborea su angustioso triunfo en la categoría de docentes principales, y ya comenzó a mover cielo y tierra para ganar el desempate entre los docentes asociados. Magros resultados para quienes a lo largo de 3 años tuvieron el control de todos los resortes del poder en la Facultad, que ahora se les va de las manos por su desacertada gestión que ha desembocado en una crisis que de no corregirse a tiempo traerá funestas consecuencias.
Se les va de las manos el poder porque el escenario ha cambiado radicalmente. Hace 3 años, la naciente administración Giudice contaba con el respaldo estudiantil y docente, hoy lo ha perdido en el primer caso; y en el segundo lo está perdiendo. Todas las tiendas estudiantiles respetando sus matices, y lo que es más importante el conjunto del estudiantado, le ha dado la espalda. Desde las precariedades en las que se desenvuelven las actividades académicas ha surgido un ánimo contestatario, de oposición a la gestión que está feneciendo y a sus representantes. La asamblea estudiantil previa a las elecciones de ese estamento fue un verdadero volcán de resistencia al continuismo. No quedó en pie cabeza alguna de las autoridades, todas fueron severamente cuestionadas. Los resultados de las elecciones graficaron ese ánimo insurgente.
Entre los docentes esa aspiración es latente. Que no se engañe el continuismo, en sus filas han sufrido una fractura importante. La votación alcanzada por Academia y Desarrollo no se explica sin esa migración del voto de docentes calificados hastiados de la ineficiencia y la ramplonería. En este contexto, disculpas públicas – suscritas por el propio decano y asesor- hacia docentes afectados por la mugre de la propaganda electoral del continuismo ya no tuvieron ni tendrán el efecto buscado porque también en las filas de la docencia se ha producido un reagrupamiento de fuerzas cuyas perspectivas van más allá de la contienda electoral. Academia y Desarrollo expresa ese recambio, la votación alcanzada ratifica esa tendencia en alza.
Es más, entre los propios docentes que ayer votaron por el continuismo por lealtades mal entendidas no es ajena la idea del cambio. No escapa a su criterio el desastre de la gestión que está feneciendo ni tampoco la insurgencia estudiantil que para cualquier administración se convertirá en una verdadera piedra en el zapato, si es que no se hacen realidad sus deseos de cambiar el rumbo de la Facultad.
Tanta es la debilidad del continuismo que para las elecciones de ayer, contando con la complicidad de las máximas autoridades de la Universidad, sacaron a última hora- transgrediendo el Reglamento Electoral- a dos docentes de la planilla de electores adherentes a Academia y Desarrollo; y nombrar, como miembros de mesa, a visibles seguidores del MDD. En otros términos, las elecciones de ayer no gozaron de la neutralidad que se suponen deben tener los miembros de la mesa, particularmente su Presidente cuyos abusos, prepotencias y entendimientos particulares del Reglamento fueron advertidos por propios y extraños. Contra todo eso, la votación alcanzada por Academia y Desarrollo es realmente diga de elogio.
En ese escenario, sustancialmente nuevo, se producirán las elecciones complementarias para definir a la representación docente de los profesores asociados. Estamos seguros que Academia y Desarrollo peleará hasta el último momento por lograr que ese profesorado se incline por el Plan de Emergencia que busca sacar a la Facultad del atolladero en que se encuentra; como también estamos seguros que afianzará su presencia en el estudiantado que para esta tarde – martes 26 de mayo- ha organizado un evento para escuchar la palabra del profesor Humberto Campodónico, como la del colega del MDD, aspirantes ellos a dirigir, desde el decanato, los destinos de la Facultad.
Finalmente, repetiremos lo dicho en un texto trabajado antes de las elecciones estudiantiles. Academia y Desarrollo ya ganó, ¿por qué hacíamos esta afirmación? La respuesta es simple: porque esas ideas de cambio y desarrollo hoy enraízadas en el seno del estudiantado, de los docentes y de los trabajadores administrativos es, en gran parte, obra de los docentes adherentes a ese movimiento. Lo dijo un estudiante luego de que el profesor Campodónico expusiera su Plan de Emergencia: “ustedes son como un fósforo arrojado en medio de un campo de leña seca que arderá por todas partes”. Razón no le falta: el movimiento estudiantil de hoy, pasivo ayer, está dispuesto a pelear contra el continuismo, incluso después de las elecciones; y ese mismo ánimo beligerante está presente entre los docentes y trabajadores administrativos, abierta y soterradamente.
¡Qué no cante victoria el continuismo!
domingo, 23 de mayo de 2010
sábado, 22 de mayo de 2010
Carta Aclaratoria y de respuesta a la Carta Notarial enviada por el Dr. Víctor Giúdice al Magíster Humberto Campodónico
En reciente Carta Notarial dirigida a mi persona, el Decano de la Facultad de Ciencias Económicas, Víctor Giúdice, afirma que no puedo ser elegido Decano de la Facultad. Y si esto ocurriera estaria sujeto a una responsabilidad administrativa y penal.
Argumentos falaces, que no solo implican una amenaza a mi persona sino que principalmente busca confundir a profesores y estudiantes haciéndoles creer que no se me puede elegir. Por tanto, al votar por el Profesor Humberto Campodónico, estarían votando por un no-candidato lo que, eventualmente, favorecería a otro candidato a Decano de la Facultad.
Analicemos por qué son falsos los argumentos de la Carta Notarial. La Ley 28637, de diciembre del 2005, que norma sobre las elecciones de Rectores, Vicerectores y Decanos de las Universidades, dice en su Art.37, titulado “Gobierno de la Facultad”:
El gobierno de la Facultad corresponde al Consejo de la Facultad y al Decano, de acuerdo con las atribuciones que señala el Estatuto.
El decano es el representante de la Facultad ante el Consejo Universitario y la Asamblea Universitaria. Es elegido por el Consejo de Facultad entre los profesores principales que tengan diez años de antigüedad en la docencia, de las cuales tres deben serlo en la categoría y deben tener el grado de Doctor o Magister en la especialidad.
El Decano es elegido por el periodo de tres años. No puede ser reelegido para el periodo inmediato.
Como se aprecia, el requisito para ser elegido Decano es ser Profesor Principal con “más de diez años en la docencia, de los cuales tres deben serlo en la categoría”. Se agrega que el Decano “debe tener el grado de Doctor o Magíster en la especialidad”.
Ese es exactamente mi caso. Mi título profesional es de la Universidad Nacional de Ingeniería, pero tengo un grado de Magíster en Economía del Desarrollo, otorgado por la Universidad de París I (Panteón-Sorbona). Así, mi grado de Magíster es “en la especialidad” y cumplo con los requisitos.
Lo que sucede es que el Decano Giúdice le hace una consulta al Secretario Ejecutivo de la Asamblea Nacional de Rectores (ANR) y éste contesta que “la especialidad del docente deberá determinarse por el Título Profesional del Docente”. A eso se remite Giúdice para afirmar que no puede asumir el cargo de Decano.
Pero sucede que “la interpretación” de un funcionario de la ANR no puede ir más allá de lo que dice la Ley. Y la Ley 28637 afirma que “los Decanos deben tener el grado de Doctor o Magíster en la especialidad”. Eso es todo.
Además, en caso que hubiera alguna impugnación, el Reglamento General de Elecciones (2007) de la UNMSM establece claramente, en su Art.16, que el Comité Electoral de la Universidad “resuelve las impugnaciones y quejas que se interpongan de acuerdo a las normas establecidas en el presente Reglamento antes, durante y después del acto electoral”. Esto vuelve a remarcar con toda claridad que la “interpretación” de un funcionario de la ANR está fuera de lugar.
Con esto queda aclarada la confusión que ha buscado crear la carta notarial de Víctor Giúdice. Además, debo decir que están en marcha las acciones legales pertinentes para responder a la “Advertencia Legal” de la susodicha carta notarial. Finalmente, lamento que este tipo de maniobra confusionista -que me veo obligado a responder- trate de desviarnos de los problemas centrales que afectan a nuestra Facultad.
Atentamente,
Magíster Humberto Campodónico Sánchez,
Miembro de la Lista Academia y Desarrollo con el # 1.
Código UNMSM 011215
viernes, 21 de mayo de 2010
El circo en que vivimos...
Segundo piso de la Facultad, ingresando por la puerta principal
Pero lo más indignamente y bochornoso que podemos apreciar es lo que sin duda alguna sorprende a varios de nosotros, que un grupo de docentes, en su afán de mantener el poder recurren a perogrulladas de tan bajo nivel para poder argumentar una “eficiente gestión” que ha visto de ellos se viene dando en la Facultad. Para comenzar mencionaremos unas pequeñas anécdotas de algunos docentes que en la última semana sacaron una gigantografía de tan bajo nivel que a cualquier persona de otra facultad o universidad repudiaría.
En el pensamiento de nuestros actuales dirigentes de la facultad, piensan que las cosas andan muy bien por nuestros pasadizos, que los alumnos estamos contentos con nuestra infraestructura, que nuestros docentes son tan buenos que no hay quejas sobre ellos y que nosotros si creemos que hay excelencia académica en estos momentos en la facultad. Esto pues muestra, que estos docentes como dice la expresión coloquial “no bajan al llano” y están como el señor feudal encerrados en su castillo sin saber que el pueblo tiene hambre de saber y de mejora de las cosas. Hablan de una excelente gestión administrativa y sin embargo cuando alumnos van donde el director administrativo para pedir que se arregle o que se mantengan limpios los baños, este nos termina diciendo que no hay presupuesto para eso, entonces nos preguntamos ¿acaso es esto signo de buena gestión administrativa? ¿Acaso estos señores tienen los baños de sus casas en estados deplorables y después salen a decir que en sus casas esta siendo bien administrada?
Pasando a otro punto estos docentes del MDD que hablan de la calidad académica y de querer mucho a su carrera, donde estas sus publicaciones, realizan investigaciones económicas o no, y si la realizan en donde están, porque nadie de los alumnos a leído un artículo de economía de ellos, al menos el profesor Roca se da el tiempo de tener un blog de macroeconomía y Campodónico escriben casi diario en un periódico de circulación nacional.
